Ante la ignorancia el sentido común

Es de todos conocido que el mundo financiero mantiene una vida muy dinámica de mensajes en todo el sistema de internet, donde las noticias más serias se entremezclan con un sinfín de noticias absurdas, controvertidas o incluso inmorales.

Como empresa y como profesionales, nunca nos habíamos encontrado con el abuso de comunicaciones más absurdas que se pueden mover en un mercado profesional. Es difícil pensar que existan mercados con el mismo número de comunicaciones tan ridículas

Ante la avalancha de consultas de todo tipo por parte de nuestros clientes, la empresa se propuso mantener una información lo más veraz y correcta posible sobre cualquier asunto que pudiera aparecer y que preocupara a nuestros clientes. Bien está, el que el volumen de consultas ha terminado por sobrecargar la realidad de nuestros equipos dado que es imposible intentar mantener las respuestas al día.

Si bien, el mercado financiero y fiscal puede ser muy complejo, la realidad es que existe una norma que se cumple en todos los entornos científicos, sociales o incluso culturales y que nos ayuda a evaluar, incluso, lo que preguntamos: Ante la Ignorancia el sentido común es el que nos da las respuestas.

Es así que tenemos que entender que cuando las operaciones son muy grandes, cuando nuestros interlocutores no tienen el mínimo de conocimiento financiero preciso, cuando las noticias vienen a romper la estructura socio-económica actual, cuando extraterrestres o países que se han mantenido como parias dentro del sistema bancario, incluso por interés propio, aparecen en las noticias rompiendo los esquemas de cualquier ideario financiero actual, todo eso, hay que marcarlo como FAKE, es decir, noticias falsas.

En los últimos tiempos se está discutiendo mucho la responsabilidad de los medios y las redes en la difusión de todo este tipo de información, o incluso de comunicación o publicidad ilícita con respecto al medio financiero, y la realidad es que en el futuro se tendrá que establecer ese parámetro de responsabilidad de los medios, pues la sobresaturación de información no debería eximir de responsabilidad a las plataformas que permiten su difusión. o terminaremos ante una sociedad manipulable totalmente con noticias que pueden terminar rompiendo las estructuras socio-económicas, simplemente, por la inmoralidad de poder difundir lo que cada uno quiera sin un mínimo de contraste y responsabilidad sobre la información.

Así y todo, la responsabilidad de cada usuario es la de interpretar la información que llega y ante la posible ignorancia en el asunto, siempre nos quedará el sentido común, ya que un burro no puede volar, por simple lógica de que no tiene alas, fuera de los conocimientos en física, biología o cualquier otra ciencia.