CBDC, LA SOLUCIÓN A LA CRISIS FINANCIERA Y A LA PANDEMIA

Hace unos meses, comentamos la aparición del DCE, la nueva moneda digital china y quise las pautas de la criptomoneda, pero bajo control total del Banco Central de China, y vaticinábamos la llegada de las demás monedas digitales en el resto de bancos centrales, las CBDC. Pues bien, este septiembre ya se han presentado en sociedad con el identificativo CBDC, si bien, la pauta que seguirán todas las monedas es la propia identificación con la moneda de curso legal actual, haciendo un cambio paulatino.

Esta aparición de las monedas no es fortuita ni producto de una presión de las criptomonedas existentes, sino fruto de la necesidad de dar una solución a la crisis financiera mundial. Ya se ha pronosticado el fin de la pandemia por políticos y por financieros, algo curioso, pero justo con la entrada de las nuevas monedas digitales.

Cuando al mundo se le habla de CBDC todo el mundo piensa en algo novedoso y revolucionario que tenderá a controlarnos mucho más, o por el contrario que instaurará el liberalismo anárquico. Pues la realidad dista mucho de algunos de estos conceptos. La moneda digital lleva entre nosotros décadas, y en los últimos tiempos y aprovechando la pandemia se ha intentado ya hacer la inmersión global en el sistema de pago digital, hablo de tarjetas de crédito, tarjetas monedero, celulares, …. en resumen, todo medio de pago que no suponga billetes y monedas.

La sociedad identificaba las criptomonedas como algo muy diferente, y lo era por ser papel de juguete no sujeto a valor real, simplemente especulativo, o lo que se define en el mundo financiero, una piramidal digital. Pero la moneda digital ya la utilizaba todo el mundo, y con un elemento importante, un control del sistema de pagos con muchas falencias, como era la trazabilidad del dinero monedero.

Para los amantes del liberalismo anárquico, los billetes eran los que ofrecían esa posibilidad de evasión fiscal y control gubernamental, o al menos, en algunas monedas, pues el dólar tiene su sistema de trazabilidad por la FED desde hace ya décadas.

Pero en la gestión de los pagos digitales se necesitaba un paso más, una codificación que permitiera a los bancos centrales conocer cualquier tipo de transacción que se pudiera ejecutar, y con las nuevas CBDC se consigue eso. No existirá transacción alguna que quede fuera de los controles financieros de los estados, con lo que queda justificada la no necesidad de la plataforma blockchain pues usan la propia suya y sin percepción para el cliente, tal y como este septiembre ya notificaron los bancos.

El siguiente paso será la eliminación del papel moneda, argumentando lo que se quiera, modernización, que porta el virus, que porta miles y miles de bacterias, o incluso que tiene trazas de narco-toxinas, y todo es cierto, pero no la causa de su desaparición.

EL PORQUÉ DEL CAMBIO AHORA

Justo en medio de una crisis financiera gubernamental, es decir, una crisis que afecta principalmente a los bancos centrales, no a los particulares, aunque sí de forma indirecta, la salida de las nuevas monedas servirá para paliar y amortiguar parte de las deudas existentes, hacer aflorar todos los fondos ilícitos o no controlados por los bancos centrales, y eliminar fondos incómodos como son los dólares en manos de terceros países que tienen el peso del aislamiento impuesto por EEUU.

Los países con esta medida podrán disminuir sus deudas o aflorar fondos que servirán para lo mismo en no menos de un15%, si bien, en países o territorios con un alto grado de evasión fiscal como puede ser Europa esta medida puede llevar a una recuperación superior al 30% del flujo financiero; y para países cuya moneda ha sido refugio para todo tipo de transacciones y de paraísos fiscales, como es el dólar, esto puede suponer hasta el 80%, lo que salvaría las economías más endeudadas y que el mundo no puede permitirse aún que caigan.

Este es el verdadero espíritu de las CBDC, la solución a la crisis financiera, para que los gobiernos puedan seguir sus actividades con pocos cambios, si bien, también quedarán afectados en parte, por lo que la propia disposición asegurará la disminución parcial de ciertas corruptelas.

Todas las estructuras ilegales se verán perjudicadas ante la nueva situación y tendrán que buscar soluciones a las nuevas disposiciones y barreras que se le imponen, pero siempre hay aquello de “hecha la ley, hecha la trampa”. Y aunque se considere un sistema infalible, este sigue teniendo sus falencias, incluso más que la anterior, y dejará en manos de Bancos Centrales terceros la capacidad de integrarse en las redes financieras de cualquier país de forma legal y limpia.

Con todo ello no quiero decir que las CBDC son la salvación del planeta, sino la salvación de esta crisis financiera provocada por la propia actividad de unos gobiernos cada vez más corruptos. Pero esto servirá para dar un respiro al sistema financieros de no más de 25 años, después volveremos a la misma situación sino se busca una solución a los endeudamientos de los estados.

Dejé para el último punto la finalización de la pandemia y su vinculación a las CBDC. Bueno, la realidad es que ningún experto no médico podría predecir el fin de la pandemia. La pandemia ha sido políticamente notificada con el objetivo de hacer los cambios necesarios en las estructuras financieras sin que estas tuvieran que seguir aguantando el estrés al que eran sometidas en un sistema económico totalmente activo. El parón ha servido para realizar los ajustes, y ahora con la transformación financiera levantarán la pandemia, pero que nadie se crea que Don Covid no sigue ahí, sino que eliminarán el estado de psico-crisis desarrollada, y pasará a ser una enfermedad más como tantas que llegaron y se quedaron, como el VIH, V1H1, Influenza, … . Ahí tienen el porqué se sabe la fecha final de la pandemia y porque CBDC es la solución.