CHINA ES LA RESPONSABLE DE PAGAR LA FACTURA ECONÓMICA Y FINANCIERA DEL CORONAVIRUS A TODOS LOS PAÍSES

Es curioso ver como los culpables de un acto que podría ser considerado Crimen de Guerra o Bio-terrorismo de Estado están siendo tratados como los salvadores del mundo, como los más solidarios, como los más avanzados. Pero ¿hasta dónde llega su verdadera responsabilidad?

No cabe duda de que la zona cero del Covid-19 fue China. No cabe duda de que el número de contagios y recuperaciones más vertiginoso ha sido en China. No cabe duda de que en el epicentro de la propagación está un laboratorio biotecnológico destinado al desarrollo de coronavirus (Covid). No cabe duda de que las vacunas y las curas salen y seguirán saliendo del mismo país, sino decir, que del mismo centro o laboratorios donde se generó.

No entremos en que esto le benefició a su gobierno en la erradicación de los movimientos subversivos que proliferaban en las principales ciudades del país, que se aprovecharon del caos para hacerse con empresas y patentes que de otra manera sólo podrían haberse hecho por acción de la fuerza, y que empezaban a dominar la economía de su país. No entremos en la expansión financiera y económica que han aprovechado a realizar desde que se inició esta pandemia. Si entráramos en ello, esta operación de accidental pasaría a ser un acto de guerra o bioterrorismo declarado, según cualquier convención internacional, y la ONU tendría que tomar medidas serias contra el país, aunque siendo de los países intocables su veto haría que todo quedara en nada.

Si una empresa, o un país, en cualquier lugar del mundo, contamina un rio, es la empresa y el país subsidiario de la empresa el que tendrá que indemnizar a los países afectados por dicha contaminación y que corren a lo largo del mismo rio. Siguiendo esta misma pauta y lógica internacional, China, debería ser condenada por todos los tribunales internacionales a pagar la factura que va a suponer el Coronavirus, pero no la factura de los productos sanitarios comprados, sino la factura de todo el impacto económico y social que esta pandemia nos va a generar en los próximos cinco años, o más, pues los efectos de la pandemia apenas los empezamos a notar.

Una pandemia de este espectro viene a ser como un terremoto de fuerza 8 en medio del mar, apenas acabamos de sentir el terremoto, pero después vendrá el tsunami y posteriormente las epidemias generadas por el caos y la falta de infraestructuras para poder detener el caos generado. Estamos, apenas, en la fase del terremoto, y la factura es en este momento impagable. Pero en este caso, el terremoto no es accidental, ha sido provocado intencionalmente a voluntad o por dejación, pero la irresponsabilidad no es eximente con lo que ante cualquier juez, China es culpable de un delito humanitario y económico internacional y deberían ser las instituciones internacionales las responsables de transferirle la deuda completa a dicho país, y la condena unánime contra el gobierno y sus ciudadanos con restricciones serias a su transito y al tránsito de sus mercaderías a nivel internacional, así como la investigación del aprovechamiento que ha realizado desde el punto de vista de inversiones bursátiles y compra de empresas ante la crisis provocada.

Si alguien considera medidas extremas, ¿por qué ciudadanos de origen chino, que incluso cuentan con nacionalidad de los países de residencia actual, en lugar de obedecer las indicaciones del gobierno de residencia, se pusieron a obedecer las instrucciones dadas por el gobierno chino? No es novedad para nadie, que la comunidad china de todos los países entró en cuarentena el mismo día que lo ordenó el gobierno chino a toda su comunidad internacional. No es novedad que toda la estructura empresarial de la comunidad china en los distintos países cumple y se abastece de las producciones exclusivamente chinas, entonces, ¿Qué integración real están realizando estas comunidades en las comunidades que los acogen? Realmente es una política de desarrollo económico internacional del propio gobierno chino, y su respuesta en este caso nos muestra la capacidad y coordinación que dicha estructura llega a tener.

Este artículo, no quiere incitar a la xenofobia, pero sí recordar a toda la humanidad, que los derechos internacionales respetados por la mayoría de los países no fueron ratificados exclusivamente por dos países, China y Estados Unidos, justo los dos países que pueden tener responsabilidades penales en la expansión del coronavirus, por generación uno y por omisión o colaboración el otro. Y es por ello, que el gobierno europeo debería liderar junto al resto de órganos internacionales el primer juicio por bioterrorismo, sin permitir que vetos internacionales dejen este genocidio social y económico en una simple anécdota para la historia.