DCEP NO ES UNA CRIPTOMONEDA AL USO NI GENERARÁ UNA GUERRA FINANCIERA

La noticia del surgimiento de la Digital Coin Electronic Pay (DCEP) como criptomoneda ha despertado la ilusión del mundo antisistema para pensar que ha llegado el momento de la gran revolución financiera, si bien, puede ser que queden decepcionados más pronto que tarde.

China, ha desarrollado la moneda electrónica que vendrá a sustituir el sistema papel del Yuan. Por lógica, el DCEP puede terminar adoptando la misma nomenclatura de Yuan para que sea más cómodo a la hora de colocar los precios de los productos en el mercado, pues las siglas, ni en su propia lengua ayudan a su comunicación.

El DCEP estará regulado por el Banco Central de China y por el sistema interbancario internacional, debido a que el propio gobierno no puede permitir la libre circulación de la moneda sin control debido de la misma. De hecho, la criptomoneda como tal, permite un mejor rastreo de pagos y transacciones, si se quiere, que el papel moneda, de ahí la tendencia de todos los países a digitalizar la moneda y hacer desaparecer el papel moneda.

Con este paso, China pretende liderar la transformación del sistema financiero, en un momento en el que se ha transformado ya en el líder del mismo, pudiendo transformar todas sus reservas de dólares en moneda propia, eliminando de esta manera el gran problema que está suponiendo esta pandemia para ellos.

Al mismo tiempo, el gobierno chino, una vez se ha lanzado a por la conquista financiera internacional, pretende que la referencia oro sea la base de la estructura financiera internacional, volviendo a los orígenes y dinamitando el último elemento que faltaba de la Era Industrial, romper con el valor petróleo.

Obviamente, este paso puede debilitar los cimientos financieros americanos, poniendo de nuevo en jaque la economía americana a la que China saldrá en ayuda, dado que es el primer interesado en que no se desequilibre el sistema internacional, con lo que para desgracia de los antiamericanos, el DCEP no acabará con la hegemonía imperialista del país más quebrado del mundo.

El porqué de su cobertura es muy sencillo; si China fortalece su moneda respecto al dólar, euro, libra o cualquier otra moneda perderá la esencia de su control económico, es decir, la verdadera competitividad que lo mantiene a la cabeza del mundo industrial, su competitividad en costes. La revalorización o fortalecimiento de su moneda con la debilitación del resto de monedas le generaría una falta de competitividad que el país asiático no puede permitirse, de hecho, cada vez que el dólar ha tenido problemas, ha sido China el que ha ido en su rescate. Lo único que está haciendo es subirse a la cabeza de las monedas para no quedarse fuera y más aún, permitir que su moneda pueda ser una opción para muchos países a la dolarización o la eurización. El único problema de la adopción de esta moneda es que estás sujeto a los criterios nacional socialistas de su gobierno y no del libre mercado.

Para los más escépticos y amantes de las confabulaciones gubernamentales, la nueva moneda a diferencia de lo que se está comunicando en todos los medios permitirá un rastreo y trazabilidad de su gestión mucho más eficiente dado que en el código podrá quedar registrada toda la información.

Para los que piensan que es el momento de la desaparición de Swift, se equivocan, dado que Swift simplemente permitía tener un control más certero de las transacciones. Ahora, el sistema Swift podrá elaborar un sistema al modo de Blockchain y mantener un control más efectivo de todas las operaciones. ¿Será más rápido? No. Dado que el problema no es el sistema Swift, sino el sistema de control bancario que ralentiza un proceso que actualmente estaban obligados a hacerlo instantáneo con el sistema SEPA pero que la propia banca se ha encargado de dinamitar permanentemente.

Sí que será más limpio y mucho más transparente, es decir, nadie estará a salvo de los controles gubernamentales y las transacciones podrán ser totalmente evaluadas por los sistemas de control internacional, incluido Interpol, FED o el propio gobierno Chino.

El que pretenda pensar que apareció el sistema para evadir impuestos se equivoca, y el narcotráfico y las actividades ilícitas tendrán que buscar otras vías para la generación de fondos sin control y registro. El movimiento de dinero a nivel internacional estará totalmente regulado ya que las «billeteras» registrarán su ubicación, con lo que los gobiernos pueden controlar las transferencias de fondos que se realizan en los movimientos y limitarlas si quieren o precisan.

El sistema DCEP, es el primer sistema de criptomoneda del mundo real, controlado por los sistemas mundiales y bajo las normas internacionales, con lo que, simplemente, será otra decepción para los libertarios.

En mis anteriores artículos ya informé que los cambios de la pandemia afectarían entre otros temas a la digitalización de las monedas con el pretexto de que el papel moneda era una vía de contagio, y así, está sucediendo. Pero recordemos que simplemente se ha digitalizado la moneda, dentro del proceso está la digitalización total del individuo con la identificación del mismo a través del ADN en lugar de la huella digital como hasta la fecha se hacía, y eso también está preparado y su ley redactada. Estos controles ayudan al sistema a tener mayor información de todos nosotros y no a crear vías de libertad.

China, simplemente, lanzó la bomba que inicializaría el cambio, y ellos mismos están liderando los cambios dado el régimen establecido en el país, pero el resto de los países, todos aquellos que se denominan mundo libre están adoptando las mismas medidas políticas, financieras y por último, el mismo control social que China, con lo que finalizará la revolución del cambio mundial pasando de la Era Industrial a la Era de Servicios, si bien, dudo que Alvin Toffler tuviera en su pensamiento económico este final de revolución. En ello hay que decir que George Orwell fue más visionario.