EL ERROR ESTRATÉGICO DE PRIORIZAR LA BÚSQUEDA DE LA VACUNA CONTRA LA PANDEMIA

Como siempre ocurre, los gobiernos, ajenos al conocimiento sanitario y social, busca soluciones sencillas a problemas complejos, y lo que encuentra son soluciones complejas a problemas sencillos, con lo que no llegamos a resultados eficientes.

Cuando hablamos de enfermedades hay que diferenciar entre aquellas que son claramente definibles, y por casualidad, poco contagiosas, o nada; y las enfermedades de rápida transmisión, en su mayoría por el aire. En estos casos, es curioso observar que la mayoría de los virus tienen propiedades de mutación inverosímiles, es decir, que la teórica vacuna no es 100% efectiva, y solo tenemos que remitirnos al caso de la gripe común, que viene a ser una pandemia anual y estacional con la que vivimos la humanidad y que hemos aceptado como irremediable, si bien, su virulencia no es tan grave, pero que sí que deja miles de muertos todos los años.

Si bien, las curas y las vacunas son elementos necesarios para el combate de dichas pandemias, es importante, que en el siglo XXI, denominado el “siglo de los virus” busquemos soluciones mucho más eficientes de prevención o identificación.

Un ejemplo lo tenemos en la segunda guerra mundial, la invención del radar supuso un adelanto que, salvo millones de personas en Londres, evidentemente, no paraba las bombas, y los refugios y las respuestas militares eran la cura a dichos ataques aéreos, pero el poder avisar, alertar con tiempo suficiente a la población para que se refugiara, fue clave para reducir ese número de víctimas.

En la guerra virológica en la que estamos inmersos, los esfuerzos por encontrar vacunas, curas, etc., son vitales como respuesta a los ataques, pero existen soluciones, el radar virológico, que nos permitirían a la población estar alertados e informados de la proximidad de un nuevo contagio virológico. Aplicaciones de geolocalización, y lo más importante, aplicaciones de detección existen en la actualidad, siendo claramente conocidas por los gobiernos, y al mismo tiempo vetadas por los mismos.

El porqué de este veto está en la intencionalidad de ocultar la verdadera virulencia, el verdadero escenario en el que nos encontramos, por parte de los gobiernos, pero al final, todo se termina sabiendo. Existen empresas que han avanzado en la detección de pandemias sobre los individuos de una forma 100% eficiente y de forma económica y que pueden rápidamente integrar sus sistemas de control en la sociedad con el objeto de informar a cada individuo si están contagiados o no, con objeto que pueda tomar las medidas sanitarias urgentes para mitigar la posible complicación de su enfermedad.

Es bien conocido que, en enfermedades como el cáncer, la identificación prematura de las enfermedades disminuye el riesgo de mortalidad. El caso del COVID-19 no es distinto, y de futuras pandemias tampoco. La apuesta por sistemas de detección prematura de las pandemias ayudaría a la población a protegerse rápidamente, y buscar las curas paliativas para no permitir que la enfermedad avance y empeore el paciente, pero ello supone la identificación estadística de la realidad social de la pandemia, y posiblemente, políticamente no es lo más conveniente, si bien, humanitariamente sea lo más acertado.

Empresas internacionales, incluso con presencia en España tienen capacidad de detección de esta y otras enfermedades en un tiempo récord, inferior a 10 segundos, y sin necesidad de actividad intrusiva en el individuo. Sólo se necesita voluntad de los gobiernos y la aceptación de que la prevención supondrá el conocer realmente la dimensión del problema.

Eso, junto a normas conductivas sociales mucho más estrictas, desde el punto de vista punitivo, supondrían una mejora en el control de la pandemia en un momento en el que los números nos informan que el descontrol actual es muy superior al comunicado.

Igual que en la ley, la ignorancia no exime de la responsabilidad en el delito, en las pandemias, la ignorancia no remedia la enfermedad ni exime de la responsabilidad del gobierno hacia con la sociedad que lo votó. La detección prematura de la enfermedad debe ser el primer objetivo del gobierno.

Si eres empresa, institución o entidad gubernamental y quieres saber más sobre alguna empresa con soluciones de prevención no dudes en ponerte en contacto con nosotros.