Los amigos y enemigos del Capital

Son muchos los que hablan, y muchos los que opinan, son muchos los que discuten y muchos los que sentencian, pero son pocos los que realmente saben. Hablo del concepto de capitalismo.

La palabra capitalismo empieza a ser difundida por Karl Marx, pero anteriormente apenas se había hecho referencia a esta denominación. Al final, capitalismo podemos definirlo como mercado, comercio, o cualquier otro elemento que signifique transaccionar bienes.

Una definición tan simple, pero que las ideologías lo han sacado de contexto y que han permitido la generación de verdaderas falacias, monstruos, o imágenes distorsionadas sobre dicha denominación.

Es por ello, que sorprendentemente, los mercados no reaccionan a las ideologías políticas, sino a los enemigos del capitalismo o mercado libre, y estos no son los que la gente normalmente cree.

Dentro del mercado libre, o amigos del capitalismo, existen tres ideologías que plantean su aceptación diferenciándose exclusivamente en el modelo social sobre el que gestionar ese capitalismo, así tenemos desde las ideologías de apoyo social como es la Social Democracia que impone un pago al capitalismo por mantenerse libre; la ideología Conservadora que considera que el apoyo social debe venir de la mejora de los rendimientos del mercado o capital; y por último, los menos tolerantes con la custodia social, los Liberales, que plantean que el propio sistema del capital ubica a la sociedad y la hace evolucionar y mejorar sin tener que ser apoyada por el paternalismo estatal de las otras dos ideologías.

Con cualquiera de ellas, los mercados financieros se sienten más o menos confortables y simplemente su reacción depende más o menos positivamente de las industrias más afines a una u otra ideología.

Por el contrario, existe una ideología que deriva en dos distintas que considera inviable el dejar libre el mercado, que la sociedad debe ser tutelada para que el mercado no supere al sistema, llámese poder, llámese sociedad, o como cualquier ideólogo afín a estos pensamientos pueda justificar dicha tutela. Esta tutela deriva de un pensamiento extremo de la Social Democracia donde el pensador considera que la sociedad no tiene su total capacidad para gestionarse libremente, y es ahí donde aparece la primera de las dos ideologías.

El estado pasa a ser tutor, es decir, permite a la sociedad que gestione ese capital o mercado, pero con la tutela del estado para que la sociedad pueda beneficiarse de sus resultados, esto es lo que para sorpresa de muchos, es el Nacional Socialismo, es decir, llevar la Social Democracia a un control del Estado, de la Nación, de ahí nació el Nacional Socialismo. Reconoce la propiedad privada pero siempre sujeta al arbitrio del estado.

Por último, están los que consideran que el mercado no debe estar participado por el Estado sino que es el Estado el que hace el mercado, con lo que entramos en la destrucción de la propiedad privada para salvación de la sociedad, esta ideología es el Comunismo.

Si bien, alguno puede considerar equivocado el análisis, no estoy hablando de los partidos históricos, de las ideologías aplicadas, ni algo por el estilo, hablo del concepto Capital, sus amigos y sus enemigos. No entro a discutir el fascismo, el nacismo, el bolchevismo, el maoísmo, el menchevismo o cualquier distorsión que la sociedad ha hecho de las ideologías.

Lo que sí que ocurre es que el mercado, contra estos dos últimos conceptos, reacciona negativamente, ya que se ve abocado a un control que no le permitirá desarrollarse libremente, sino en función del eslabón más débil de la cadena en el que gira el estado. Ese concepto del eslabón más débil, que muchos intentan obviar en ese tipo de ideologías, es la realidad de la reacción negativa de los mercados financieros y económicos.

A partir de aquí que cada uno siga pensando en lo que quiera libremente, pero que todos entiendan como reaccionará el sistema financiero y económico ante las distintas vertientes que amenazan a Europa, cuanto más presencia tengan los enemigos del mercado libre, más fácil será que la estructura financiera y económica de Europa se encuentre amenazada a medio plazo.